En esta página
El lifting Nefertiti es la única aplicación de toxina botulínica que mejora algo el contorno mandibular, y conviene entender bien por qué: no tensa la piel. Lo que hace es quitar una fuerza que está tirando del óvalo hacia abajo.
El músculo que te tira la cara hacia abajo
El platisma es una lámina muscular muy fina que cubre el cuello desde la clavícula hasta el borde de la mandíbula. Con los años se vuelve más tenso y sus fibras se engrosan formando bandas verticales visibles —las que se marcan al apretar los dientes o al gesticular con fuerza.
Ese platisma tenso ejerce una tracción constante hacia abajo sobre el borde mandibular. Compite con los músculos elevadores de la cara y, con el tiempo, gana. El resultado es un óvalo que se ve menos definido de lo que corresponde a la estructura real de esa persona.
Relajar el platisma con toxina quita esa tracción. El borde mandibular queda liberado y se aprecia algo más marcado. El nombre viene del perfil de los bustos de Nefertiti, con el ángulo cervicomandibular muy definido.
Cuánto se puede esperar de verdad
Aquí es donde muchas pacientes se decepcionan, y casi siempre por una expectativa mal puesta desde la consulta. Conviene ser explícito:
| Lo que quieres mejorar | ¿Responde al Nefertiti? |
|---|---|
| Bandas verticales del cuello marcadas | Sí. Es la indicación exacta |
| Borde mandibular poco definido por tracción del platisma | Sí, de forma moderada |
| Arrugas horizontales del cuello (collares de Venus) | Poco. Son pliegues estructurales |
| Papada por grasa submentoniana | No. La toxina no elimina grasa |
| Piel del cuello descolgada y con exceso | No. Aquí hace falta tensar tejido |
| Óvalo perdido por descenso del SMAS | No. Ese es territorio del HIFU o de la cirugía |
Cuando el problema es de soporte y no solo de tracción, el Nefertiti se queda corto por definición. En ese escenario la herramienta es el Ultraformer MPT, que actúa sobre el SMAS —la capa donde la toxina no llega— y trata el ángulo cervicomandibular. Muchas pacientes hacen las dos cosas: HIFU para el soporte, toxina para las bandas.
Dosis y técnica
Entre 20 y 40 unidades de Botox®, repartidas a lo largo de las bandas visibles y del borde mandibular. La cifra depende de cuántas bandas haya y de su grosor: un cuello con dos bandas finas no lleva lo mismo que uno con cuatro bandas gruesas.
La técnica exige aplicación superficial y en pinza: se toma la banda entre los dedos para separarla de los planos profundos. Es importante, porque por debajo del platisma pasan estructuras que no deben recibir toxina. Este no es un tratamiento para manos inexpertas.
Es una de las zonas donde más conviene preguntar quién aplica. El platisma es fino y superficial, y una aplicación demasiado profunda en el cuello puede afectar músculos de la deglución. Con técnica correcta el riesgo es muy bajo.
Duración
Entre tres y cuatro meses, en línea con las zonas faciales. El resultado sobre las bandas se aprecia hacia el día quince; la mejoría del borde mandibular es más sutil y se nota mejor comparando fotografías de perfil que mirándose de frente al espejo.
Cuánto cuesta
Esta indicación no entra en los paquetes del tercio superior: se cobra $18.000 la unidad de Botox® aplicada, porque la dosis varía demasiado entre pacientes para cerrar un precio.
Es una estimación sobre dosis orientativas, no una tarifa cerrada: se cobra lo que se aplica, así que si tu dosis real es menor, pagas menos. El rango es amplio porque depende de cuántas bandas del platisma haya y de su grosor. Comparativa con el mercado en precio del bótox en Medellín.
Preguntas frecuentes
No. La papada suele ser grasa submentoniana más flacidez, y la toxina no elimina grasa ni tensa piel. Lo que hace el Nefertiti es relajar el platisma, que tira del borde mandibular hacia abajo. Si tu problema principal es la papada, la herramienta correcta es otra.
Entre 20 y 40 unidades de Botox®, según cuántas bandas del platisma haya y qué grosor tengan. Un cuello con dos bandas finas necesita bastante menos que uno con cuatro bandas gruesas.
Poco. Los llamados collares de Venus son pliegues estructurales de la piel, no consecuencia directa de la contracción del platisma. Responden mejor a tratamientos de calidad de piel o de inducción de colágeno.
Con técnica correcta el riesgo es bajo, pero es una zona que exige experiencia: el platisma es una lámina fina y superficial, y una aplicación demasiado profunda puede afectar músculos que participan en la deglución. Conviene preguntar quién aplica y con qué experiencia.
Entre tres y cuatro meses. El efecto sobre las bandas se aprecia hacia el día quince; la mejoría del contorno mandibular es más sutil y se aprecia mejor en fotografías de perfil que de frente.
Sí, y en muchos casos es lo que de verdad resuelve el óvalo. El Ultraformer actúa sobre el SMAS, que es la capa de soporte, y la toxina sobre las bandas del platisma. Son problemas distintos y no se solapan.
Referencias médicas
Las afirmaciones clínicas de esta página se apoyan en fuentes públicas y verificables. Se citan para que puedas contrastarlas, no como respaldo de este consultorio por parte de esas entidades.
Agenda tu valoración sin costo
Distinguimos qué parte de tu óvalo es tracción del platisma y qué parte es pérdida de soporte.
Escribir por WhatsApp+57 316 042 2194 · El Poblado, Medellín
Sobre quién firma este contenido
Dra. Olga González — Médica con formación en Medicina Estética (Universidad de San Martín), Health Coach en Nutrición, Longevidad y Biohacking. Ejerce en Dra. Juventud, El Poblado, Medellín, donde aplica toxina botulínica (Botox® de Allergan y Dysport® de Ipsen) y trata flacidez con Ultraformer MPT.
Última revisión del contenido: 20 de agosto de 2026. Este texto tiene fines informativos y no sustituye una valoración médica presencial.